El Ibex cae un 3% en otra jornada de fuertes descensos en Europa. -La prima de riesgo marca su nivel más alto desde que el BCE volviera a comprar bonos. -El euro se enfrenta a jornadas complicadas tras cerrar el viernes con su mayor caída semanal frente al dólar en un añoAlgo que parecía tan descabellado hace ahora un año como la quiebra de Grecia y su salida del euro es, hoy por hoy, una posibilidad que está sembrando la duda sobre el futuro de toda la eurozona. Pero esta es una de las grandes moralejas de esta crisis: que con el tiempo es capaz de superar todos los límites. El agravamiento de la crisis, en cuyo último parte de guerra se incluyen el cisma provocado por la precipitada salida del consejero alemán del BCE, Jurgen Stark, por su disconformidad con la compra de bonos y la constatación de que el mercado no se cree los anuncios de reformas de Atenas, está desplomando hoy las Bolsas europeas. A tenor de lo que ha pasado en las primeras horas de negociación, los mercados afrontan el enésimo lunes negro desde que se desbordaron los problemas de Grecia y la sombra de la duda se extendiese sobre la periferia europea.
Con este mar de fondo propio de galerna, que en el argot marinero es el siguiente paso a la tempestad, el Ibex 35 ha iniciado la jornada con una caída del 2,1%, pero pronto ha aumentado el desplome hasta llegar al 4,04% a media mañana en línea con el resto de plazas europeas. Tras este momento de pánico que ha vuelto a poner en evidencia la hipersensibilidad con la que los inversores están respondiendo al recrudecimiento de la situación, las caídas, sin embargo, se han moderado al 3,22% (13.46). Con todos sus valores en rojo, el mayor castigo era para la banca, además de para Gamesa, OHL, Sacyr y Telecinco.
En el resto del Viejo Continente, París se colocaba como el farolillo rojo arrastrado por las fuertes caídas de su sector financiero, bajo presión por su exposición a la deuda de Grecia y con la amenaza de que Moody's recorte esta semana su nota de solvencia. Pasadas las 10.00 también ampliaba los números rojos de primera hora hasta el 4,9% y tras echar el freno, volvía a ceder un 5% tras el estallido de un almacén nuclear en el sureste del país (14.10).
El índice de Milán caía algo menos con un 3,05% mientras Fráncfort cedía un 2,8% tras decir adiós durante unos instantes a la cota psicológica de los 5.000 puntos por primera vez en dos años. En su caso también eran los bancos quienes se situaban al frente del batacazo con descensos de hasta el 9% en el Deutsche Bank o del 8% en el Commerzbank. De poco han ayudado a disipar los temores de los inversores la insistencia de Bruselas o Berlín en negar que estén realizando preparativos para la suspensión de pagos de Grecia.
La banca cae a los niveles post-LehmanCon los nuevos descensos de la banca de las últimas jornadas, el valor de los bancos europeos que cotizan en Bolsa están incluso por debajo del nivel que tenían tras los mínimos que secundaron a la quiebra de Lehman Brothers en septiembre de 2008, según Bloomberg. La agencia argumenta esta afirmación en el dato de que las acciones de las 46 principales entidades se intercambian a un precio medio que equivale a 0,56 veces su valor en libros, algo que no se veía desde marzo de 2009.
La cotización del euro marcaba mínimos de 10 años con el yen y seguía perdiendo posiciones frente al dólar al cambiarse por 1,35. La moneda única cerró el viernes con su mayor caída semanal frente a la divisa estadounidense desde mediados de agosto de 2010.
En la deuda, la prima de riesgo española -que es el sobreprecio exigido a los bonos a 10 años del Tesoro frente a los alemanes, de referencia por su estabilidad- ha empezado la semana con un repunte de más de 17 puntos básicos hasta rebasar los 355. Con este repunte, el indicador, considerado como el mejor barómetro de la confianza de los inversores en las finanzas de un país, superaba las cotas de la semana pasada y marcaba su nivel más alto desde que el Banco Central Europeo reactivase la compra de bonos de los países con problemas el pasado 8 de agosto.
También empeoraba con fuerza la prima de Italia (374, más 11 puntos básicos) a la espera de conocer cuál será la decisión de la agencia Moody's sobre su nota de solvencia ya que se cumplen los tres meses preceptivos desde que pusiera bajo revisión a principios de verano su calificación actual de Aa2. De momento, el incremento de las dudas sobre una futura extensión de los problemas de Grecia a Italia se han saldado con un repunte de la rentabilidad exigida por los inversores para comprar deuda del Tesoro italiano. En concreto, Roma se ha visto obligada a elevar el interés de sus letras a 3 y 12 meses hasta el 1,9% y el 4,15% de media para colocar 11.500 millones de euros, pero este aumento del precio no ha sido suficiente para evitar un deterioro de la demanda. A España, que tiene un calendario de emisiones menos exigente, le toca este jueves tantear al mercado en plena tormenta con una subasta de bonos a largo plazo.
La prima de riesgo, al alzaEn cuanto a la deuda del resto de los países europeos, la prima del resto de los periféricos y de Bélgica o Francia, aunque también subían, lo hacían en menor medida. El caso de Grecia era, sin embargo, el más sangrante ya que su diferencial con respecto a la alemana ha marcado esta semana un nuevo máximo más de un año después de la puesta en marcha de su primer plan de rescate. La prima de riesgo con la que cotizan los bonos griegos a 10 años ha alcanzado los 1.908 puntos básicos mientras, en los títulos a dos años, periodo que más afectado se vería por un eventual impago, el interés exigido por los inversores seguía subiendo y rebasaba el 63%, todo un récord en la historia del euro.
"Si pese a todos sus esfuerzos los griegos no lo consiguen no se debe excluir esta reflexión", afirmó el presidente del partido alemán CSU y primer ministro de Baviera, Horst Seehofer, en declaraciones anoche a la cadena pública de televisión ZDF. La opinión de Seehofer no es baladí, ya que su grupo está coaligado con la Unión Cristianodemócrata (CDU) de la canciller federal Angela Merkel en el Gobierno, que mantiene su rechazo a la medida. No obstante, Volker Kauder, jefe del grupo parlamentario de la CDU ya ha advertido de que la exclusión de Grecia del euro es imposible legalmente, por lo que "solo deberíamos discutir sobre lo que es posible".
En la misma línea, otro de los socios de Merkel, Philipp Rösler, que es presidente del FDP y ministro de Economía, también deja la puerta abierta a permitir la quiebra del Estado griego. "Para estabilizar el euro no debe haber a corto plazo tabúes a la hora de reflexionar", afirma Rösler en un artículo de opinión publicado hoy por el rotativo Die Welt. Pese a ello, el Gobierno mantiene la línea oficial y ha asegurado a través de su portavoz, Steffen Seibert, que "parte de la base de que Grecia está haciendo todo lo posible para cumplir con sus compromisos".
Por otra parte, en el ánimo de los inversores también pesaba el pobre resultado de la reunión del G-7 del viernes. En su cita en Marsella, los países industrializados se comprometieron a dar una respuesta coordinada a la desaceleración pero no fueron capaces de anunciar los pasos concretos que se deberían dar para el apoyo a las economías. A los mercados ya no les basta con las buenas intenciones.