Por: HÉCTOR SILVESTRE HIJO (hbss30@hotmail.com)
Leyendo esta mañana un artículo del Nobel de Economía, Paul Krugman, titulado "El agujero en el cubo de Europa" nos damos cuenta de que la crisis del viejo continente se torna cada vez más difícil y compleja.
Resumiendo a Krugman, la situación en Europa es la siguiente:
Recordemos a Grecia y su elevado nivel de compromisos, que es donde se origina esta crisis de deuda soberana. Grecia, que encabezaba los titulares noticiosos, y que el tamaño de su economía representa un 2% del PIB europeo, ha pasado a un segundo plano en este royo.
El gran temor proviene de un posible "pánico bancario en Italia", la tercera economía de Europa. "Los inversores, temiendo una posible suspensión de pagos, están exigiendo tipos de interés altos en la deuda italiana. Y estos tipos de interés elevados, al aumentar la carga del pago de la deuda, hacen que el impago sea más probable", afirma el Nobel de Economía.
Esta situación, que no es más que un círculo vicioso, podría terminar materializándose.
Bueno, pero entonces como enfrentar esto? La solución esta en la creación de un fondo de rescate lo suficientemente grande como para, que en caso de presentarse cualquier eventualidad, poder asistir a Italia y porque no a España que también se encuentra en situación de amenaza.
Según Krugman, este fondo quizá no tenga que usarse ya que inyectaría confianza al sistema lo que detendría el "ciclo del miedo".
Pero hay un problema: para que la creación de este fondo pase de la ficción a la realidad es necesario la participación y el compromiso de las principales economías de la Eurozona.
"Pero Italia es uno de esos Gobiernos importantes; no puede conseguir un rescate prestándose dinero a sí misma. Y Francia, la segunda economía más grande de la zona euro, se ha mostrado vacilante últimamente, lo que ha hecho surgir el temor de que la creación de un gran fondo de rescate, que en la práctica se sumaría a la deuda francesa, simplemente sirva para añadir a Francia a la lista de países en crisis", escribió el economista estadounidense.
"Piensen en países como Gran Bretaña, Japón y Estados Unidos, que tienen grandes deudas y déficits pero siguen siendo capaces de adquirir préstamos a intereses bajos". Según Krugman esto es debido a que "siguen teniendo sus propias monedas y los inversores saben que, en caso de necesidad, podrían financiar sus déficits imprimiendo más moneda", afirma.
Lo cierto es que la crisis en Europa se complica y cada día se torna más y más ardua y dificultosa.
Estarán los líderes europeos, caracterizados por su prudencia y gradualidad, poder lidiar con esta complejidad?
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2 comentarios:
Que excelente publicación un mu buen análisis el que haces, definitivamente la crisis la sufrimos todos y más si no existe un buen anejo de ella.
Es que definitivamente las deudas suben y suben con esos intereses tan escandalosos que solo proporciona stres y más endeudamientos en la gente para salir de oras deudas, volviendo todo un circulo vicioso nada estable ni factible.
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