Por: HÉCTOR SILVESTRE HIJO (hbss30@hotmail.com)
Los cambios dispuestos por el ejecutivo, mediante decretos presidenciales, es susurro en esquinas populares, en los hogares, en rincones académicos y una larga lista de lugares.
Lo interesante de estos cambios y sustituciones es que la gente común aun no logra entender lo que se persigue.
Muchos apoyan con entusiasmo la destitución de algunos funcionarios y ministros incluyendo a aspirantes a la candidatura presidencial dentro del partido de gobierno.
El único cambio relevante, a nuestro entender, esta representado en el ex Ministro de Educación, Melanio Paredes que ha quedado sin funciones, por lo menos por el momento.
Con respecto a Franklin Almeida, ex Ministro de Interior; José Tomas Pérez, ex Director del Instituto de Aviación Civil (IDAC) y el vicepresidente de la republica y también coordinador del gabinete social, Rafael Alburquerque, los dos primeros destituidos y el tercero de licencia, es algo que vale la pena analizar.
Se piensa que las destituciones y licencias obedecen a que la competición por la candidatura presidencial se desarrolle en igualdad de condiciones.
Lo que no ha comprendido mucha gente es que estas destituciones, cambios y licencias obedecen y una sola cosa.
Estos tres mosqueteros y supuestos aspirantes a la candidatura presidencial del PLD, han sido dejados en libertad para que trabajen, de manera separada, por el mismo objetivo: La reelección presidencial.







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