Por: HÉCTOR SILVESTRE HIJO (hbss30@hotmail.com)
El pasado lunes el gobierno cubano reportó su primer caso del virus de influenza AH1N1, detectado en un estudiante mexicano becado en la isla y que había regresado de unas vacaciones en México.
Al día siguiente el líder cubano, Fidel Castro, acusó a México de no informar a tiempo sobre un brote de influenza para no frustrar una visita al país del presidente estadounidense Barack Obama, el pasado mes de abril.
"Las autoridades mexicanas no le informaron al mundo la presencia de la misma esperando la visita de Obama. Ahora nos amenazan con suspender la del presidente (Felipe) Calderón", escribió el ex presidente de 82 años, en un texto publicado por Granma, diario oficial del Partido Comunista.
"En este momento nosotros y decenas de otros países pagamos los platos rotos y encima nos acusan de medidas lesivas a México", añadió Castro.
México es un país que recibe más de 13 mil millones de dólares al año por concepto de la llegada de visitantes extranjeros.
La nueva gripe ha agravado la economía mexicana, que ya se encontraba en dificultades producto de la crisis financiera global. Según algunos expertos el brote de influenza podría costarle hasta 4.000 millones de dólares al turismo en el país azteca.
Por el momento México se enfrenta al agravamiento de su economía, el futuro inmediato del turismo se encuentra en juego y los mexicanos, vistos como los generadores de un virus, son discriminados por otras naciones.
"Lo único que puede afirmarse ahora es que (el virus) no lo introdujo la CIA. Vino de México", escribió Castro.
De ser cierto, lo declarado por el líder cubano, la visita de Obama tendrá un gran precio para el pueblo azteca.







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