Por: HÉCTOR SILVESTRE HIJO (hbss30@hotmail.com)
A lo largo y ancho de mi corta vida pocas veces he visto un tema que generase tanta pasión y dividiera a la opinión pública, especialmente, a los amantes de las ciencias económicas, como lo ha hecho la tesis de la nacionalización de la banca.
Como de costumbre, un grupo de amigos y estudiantes universitarios, reunidos, discutíamos acaloradamente sobre el referido tema. El debate sufrió una especie de sobrecalentamiento y tuvimos que intervenir, pues dos colegas casi se pelean a puños, sencillamente, porque uno estaba a favor y otro en contra de la intervención del Estado en el negocio bancario.
Los ultraliberales no están de acuerdo con la nacionalización de la banca: “Los gobiernos son malos gerentes bancarios” dijo alguien por ahí.
Para el Nobel de Economía, Paul Krugman, el negocio de la banca es el mejor de todos: “Los contribuyentes pagan la factura si las cosas salen mal, pero los accionistas y los ejecutivos reciben los beneficios si las cosas salen bien”, afirma.
Importantes figuras de la administración Obama han manifestado su deseo de que la banca siga en manos privadas. Significa, pues, que deben seguir en las mismas manos que llevaron el negocio al borde del precipicio.
En algo si estamos de acuerdo la gran mayoría, por no decir todos, y es que los bancos no pueden, por si solos, lograr que los mercados financieros, en su conjunto, vuelvan a funcionar con normalidad. Necesitan dinero público (del Estado), de lo contrario irían a la quiebra definitiva y absoluta y el sistema colapsaría totalmente.
Lo interesante es que el simple hecho de que a un banco reciba dinero público eso no garantiza que el negocio sea rentable, esta operación, también, tiene sus riesgos. Es por esta premisa (una de ellas) que el concepto de nacionalizar a la banca, por lo menos de manera temporal, ha ganado adeptos en los últimos meses. Cada día son más los economistas (y no economistas) que se unen en una sola voz a favor de que el Gobierno asuma el control “temporal” de los bancos.
Si el Estado invierte, debe tener participación. Si los contribuyentes son los que aportan el capital, y por consiguiente, son los que están asumiendo el riesgo, debe haber una compensación por ello.
El control estatal sobre la banca (de manera temporal) es el germen para salir de la crisis y el término del desorden. Es el comienzo para al crecimiento y la conclusión del caos.
La nacionalización de la banca es principio y fin.
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2 comentarios:
quizas se vea no democratico una nacionalizacion de la banca, no siertamente, pero el sistema esta compuesto por el capitalismo, manejado por un sistema bancario, el cual depende la economia, sierto sistema tan complejo que lo mejor seria ser asumido por el mismo sector bancario, que por el gobierno, no por su complejidad sino porque de ser asi seria una revolucion del sistema y todo cambio tiene su historia, y trancurso de aceptacion.
El sector bancario que es mas poderoso a nivel cuantitativo que el estado, se opondria y un conflicto de esta magnitud pone en riezgo los intereses de los depositantes, seria una lucha del pueblo del estado y del sector bancario imaginence...seria una verdadera revolucion.
Gracias por visitar mi blog, su blog es muy bueno, estare por aqui seguido.
saludos
Irene(NY)
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