Andrew Carnegie, uno de los norteamericanos más ricos de la historia, se hizo prácticamente alérgico al dinero a medida que crecía en riqueza y en años.
Decía que le ofendía su simple vista y el contacto con él, y nunca lo llevaba encima. Una vez lo obligaron a bajar de un tranvía en Londres porque no llevaba encima dinero para pagar el boleto.
Fuente: microcaos.net







3 comentarios:
Que contradicion mas grande la de este señor!
Att: Juan Tejeda
La verdad no es contradición despues de amasar tanta fortuna se dio cuenta de que tenía dinero y solo eso, de hecho en una entrevista menciono: "Nadie tiene porque envidiarme ¿De qué me sirve mi fortuna si a los 60 años ya no puedo digerir la comida? Daría todo por recuperar la salud y la juventud". El opinaba así porque a pesar de ser rico no disfruto de la vida por cuidar el dinero y ahora estaba enfermo de eso, el dinero fue su verdugo.
Excelente la anécdota anónimo!
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