Los jóvenes que tienen la suerte de tener un negocio familiar esperándolos después de graduarse de la universidad pueden sentirse tentados, o presionados, a trabajar en éste. Sin embargo, esa no es la mejor opción, dicen los expertos en negocios familiares.
John Davis, del programa de negocios familiares de la Escuela de Negocios de Harvard, sugiere que las personas demoren la decisión de entrar en el negocio de la familia hasta cuando estén llegando a los 30 años o incluso después. Los veinteañeros no siempre han decidido cuáles son sus metas a largo plazo y puede ser difícil salir del negocio familiar una vez comienzan.
Muchos recién graduados se sienten presionados por sus padres o por factores externos, como la inestabilidad económica. Pero recuerde "usted está tomando una decisión a largo plazo", agrega Davis.
Usted aportará más al negocio si primero obtiene experiencia laboral en otro lugar. Por otro lado, si cree que no está interesado en el negocio familiar, tenga presente que podría cambiar de opinión en los próximos años.
Justman Myers, de 25 años, pensó que nunca trabajaría en el negocio de instalación de pisos de su familia y en lugar de eso se dedicó al periodismo. Pero pronto quedó decepcionado con su carrera tras trabajar en dos empleos de noticias de televisión así que aceptó lo que pensó sería un empleo temporal en el negocio de pisos de su tío en Nashville, Tennessee. Disfrutó el trabajo y además agradecía la oportunidad de ganar más dinero que en periodismo, y ahora no tiene planes de volver al periodismo.
La decisión de incorporarse al negocio familiar no debería tomarse en una sola conversación, dicen los expertos. Debería ser un diálogo en evolución durante varios años con los propietarios del negocio. Por esta razón, es bueno obtener cierta perspectiva independiente.
Davis sugiere encontrar un asesor de carrera, un experto en negocios familiares en una universidad o un amigo de confianza que le ayuden a cumplir sus metas en la vida y a considerar si, y cuándo, incorporarse al negocio familiar es conveniente.
Si en un principio no le gustaba el negocio de su familia pero ahora está pensando que podría interesarle, un asesor independiente igualmente podría ayudarle a comenzar el diálogo con sus familiares.
Es una buena idea discutir con sus familiares sus aptitudes e intereses para encontrar un papel complementario.
Fuente: yahoo.com








2 comentarios:
otra cosa es que en un negocio familiar, la familia trabaja en funcion de un bien comun, hay confianza entre los miembros lo cual favorece a los integrantes del negocio, sinembargo en muchos casos las emociones destruyen muchos negocios por preferencias a algunos miembros lo cual puede debilitar a otros miembros de la familia o sea convertirlo en " mamitas".
Estoy muy de acurdo con usted señor Strauch.
Es un honor contar con la colaboracion de lectores de su calibre.
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