WASHINGTON. Un día después de que Barack Obama fuera elegido como el próximo presidente del país, el gobierno estadounidense detalló planes para obtener un préstamo por US$550,000 millones hacia el final del año con el fin de respaldar el rescate del sector financiero.
Mientras tanto, la Reserva Federal informó que incrementará los pagos de intereses a los bancos.
El Departamento del Tesoro indicó el miércoles que venderá 55.000 millones de dólares en bonos la semana próxima, como parte de un esfuerzo masivo de préstamos para cubrir el plan de rescate por US$700.000 millones y un déficit presupuestal que se cree que alcanzará una cifra sin precedentes de casi un billón de dólares el año próximo.
Las crecientes necesidades financieras del gobierno son un amargo recordatorio de los retos que le aguardan a Obama.
Fuente: Diariolibre.com







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